Detrás de El deseo de Nozomu. Maki, Sayaka y Mao

Nota

La siguiente entrada puede contener pistas sobre los primeros cinco capítulos y avances mínimos de las futuras entregas de El deseo de Nozomu. Si no vas al día y/o no quieres saber sobre lo que podrá ocurrir más adelante en la historia, lee los cinco capítulos que lleva la historia y espera pacientemente el sexto en dos semanas. Gracias por su comprensión.

Nota de la nota: Esta entrada, publicada originalmente el 4 de septiembre de 2015, se refiere a mis circunstancias escriturales durante la publicación de la primera versión de El deseo de Nozomu. Las líneas entre corchetes insertan notas y aclaraciones que se refieren a la segunda versión. En resumen (sí, lo repetiré), esta entrada puede contener spoilers

Justo cuando empezaba a cantar victoria y a sonreírle a la constancia, los deberes y los pendientes vinieron a verme. Heme aquí, escribiendo cualquier cosa que no es el capítulo 6 por ello, y aquí vengo a anunciar que el capítulo 6 [el 10 en la segunda versión] no verá la luz hasta dentro de dos semanas más no tanto porque no quiera hacerlo o porque no tenga tiempo, sino por un asunto mucho más complejo que veía venir: el próximo capítulo será el preámbulo de la parte difícil para todos.

Sí, para todos, sobre todo para mí, y quiero escribir esta entrada para explicarlo.

La concepción de El deseo de Nozomu parte de tres zonas precisas de la historia. La primera, la que no conté como imaginaba y que terminó variando (y que considero mejor opción que el concepto original), es la escena de Maki siguiendo a Daichi por el mundo mágico y su lucha contra Ayame. La segunda (a la que probablemente llegaremos dentro de tres o cuatro capítulos [me parece que aquí estaba hablando del capítulo 17]) es una escena que, bien narrada, puede ser impresionante y conmovedora, es incluso el punto que más he imaginado durante estas semanas y espero que sea del agrado de todos los lectores (o al menos de alguien que no sea yo). La tercera, que de acuerdo con mis cálculos debe empezar en el capítulo 6 [el 10 xD], tiene una meta complicada que seguramente tendrá que desarrollarse en dos entregas [o en más]: mostrar la posición real de Maki en este arco.

Si no lo logro, al menos les habré contado la historia de Mao. ¿Alguien se imagina a Mao? Cada que pienso en ella, sólo veo una silueta de luz. En cambio, a quien tengo perfectamente imaginada es a cierta mujer que no ha aparecido en todo su esplendor hasta ahora, pero que todo el mundo ha mencionado en algún momento, y acabo de entender (sí, apenas, mientras estoy escribiendo esto) que la historia de Sayaka tiene cierto rasgo en común con la historia de otro personaje, y que lo que ocurre a partir de ahí tiene una similaridad espeluznante (tal vez esa no sea la palabra) con lo que le pasó a ese cierto personaje. Y entonces, de cierta manera, buena parte de los sucesos del tercer arco se convertirían en un modo especial de ver a ambos personajes [o eso creía en aquel entonces, ahora no sé si ocurra. La vida y la trama dan tantas vueltas…]. Eso me deja con una pista para resolver el arco 3 (¡y falta mucho para eso!).

En todo caso, siempre he pensado en Mao, en Sayaka y en Maki como los orígenes de algo. Lo de Mao, a mi ver, quedó muy claro en el capítulo 5 [el 9], cuando Daichi terminó de leer su historia, pero volveremos a ello en el capítulo 6 [el 10] (después de todo, Koharu encontró algo muy interesante y nostálgico y sería un desperdicio no hablar sobre ello). El caso de Maki aún puede ser un misterio a estas alturas, pero recordemos que la historia comienza con ella buscando su objeto más preciado en su habitación; por lo tanto, al menos se trata del origen del texto. Qué origen representa Sayaka y por qué la tengo perfectamente imaginada es algo que probablemente sabremos, si no en cuatro o cinco capítulos, en un par de arcos. De hecho, estoy casi segura de que la cuarta zona de origen y la pieza clave de El deseo de Nozomu se encuentran precisamente en la historia de Sayaka.

Esta es, después de todo, una historia ambiciosa. Sólo espero no perderme en ella a tal grado que nadie pueda ver el final, ni siquiera yo.

A todo esto, ¿les gusta el dije de Maki?

Cualquier parecido con un ángel, con un pájaro o con un montón de alambres plateados es mera coincidencia
Una gran ayuda para la imaginación de todos. Sí, son Daichi y Maki en su tierna infancia. Y sí, ninguno usaba lentes en aquel entonces; después de todo, la vida sin armazones molestos es mejor… ¿o no?

En fin, esta fue la primera entrega de “Detrás de El deseo de Nozomu” (y espero que sea la última o, al menos, la última sin tema de interés). Como dije al principio, el capítulo 6 [el 10 xD] es complejo, pero camina. La semana pasada logré escribir sobre lo que hay en el libro de Koharu porque me emocionaba saber que habíamos llegado al fin a la parte de la historia en donde las cuatro elementales están por reunirse para hablar de temas serios, sólo falta saber cómo introducirlo. El único avance que puedo darles a quienes van al día y a quienes hicieron caso de mi nota al inicio de esta entrada es que ya viene la parte seria y, quizá, será la primera de muchas que nos van a doler.

Les agradezco mucho a quienes siguen esta historia rara desde el principio y a quienes se ponen al día a marchas forzadas para acompañar a Maki en su aventura. Si tienen preguntas o comentarios, estaré encantada de recibirlos y procuraré responderlos con el respeto que todos ustedes merecen.

Los espero en dos semanas… si bien nos va.

Y ya que estamos en esto, ¿les hemos contado que Kwondhe está ilustrando la historia? ¿No? Pues Kwondhe está ilustrando la historia y Metzi le debe postres por ello.

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Autor: Metzi Lopsalzin

Autora de El deseo de Nozomu. Dibuja bonitas figuras geométricas, pero no cuerpos humanos. Le gustan el café y los conejos.